Para los que usé me seguís por Instagram, sabréis de qué van estas entradas, pero por si acaso, voy a explicaros o recordaros en qué consistirán. En septiembre de 2019 empecé el Máster en Maquillaje Profesional Social y Moda en la escuela VFBL de Madrid (Antes Calle Cabestreros, 15. Ahora Calle de los Caños de Peral, 11), y desde entonces he ido probando más y más productos y añadiendo a mis favoritos algunos que a día de hoy, no pueden falta ni para mí personalmente, ni para cuando voy a maquillar a alguien. Siempre pruebo mucho los productos y accesorios antes de recomendar nada, ya que si no, las recomendaciones no tendrían credibilidad ninguna a mi parecer. Es por eso que los que os voy a ir enseñando, he tenido oportunidad de probarlo durante bastante tiempo, para poder daros opiniones certeras de los productos.
La idea de estas entradas es hacerlas a medida que vaya probando productos y viendo que son imprescindibles (dentro de lo que cabe) básicos a tener en cuenta.
No quiero ni agobiaros ni agobiarme con entradas de este tipo recomendando mil productos, porque aunque ya os dije que pruebo mucho los productos, seamos coherentes, mi piel no es la vuestra, mis ojos, labios… no son los mismos. Pero siempre voy a intentar ceñirme al uso del producto en general. Es por ello que estas entradas las iré haciendo a medida que crea conveniente enseñaros dichos productos.
Así pues, ¿qué os parece si empezamos por el principio?
El principio de cualquier maquillaje es la piel. Una piel sin cuidar, con patologías no tratadas y demás, siempre va a hacer que el maquillaje no se vea como queramos. Es por ello que su cuidado es muy importante. Daos cuenta de que es el órgano mas grande del cuerpo y nos protege de agentes exteriores. ¡Y lo poco que la valoramos!
De momento, no quiero profundizar mucho en el cuidado de ella ni en productos específicos, ya que detrás de todo ello, hay miles de pieles distintas, con patologías o no, que necesitan cuidados muy especializados, pero sí os enseñaré productos, sobre todo para limpiarla y mejorar su aspecto previo al maquillaje, aunque como os digo, se nota después una piel cuidada a una “dejada”.
Hoy voy a enseñaros un producto que sirve para limpiar la piel, ya sea antes o después del maquillaje, aunque para antes yo nunca lo use. En su envase, pone bien claro desmaquillante, pero a estas alturas ya todo el mundo conoce la “doble limpieza” de la piel, en la que se usa como primer paso un producto en aceite para retirar los productos oleosos, mientras que después, con el agua y jabón específico de rostro, terminamos de eliminar los restos.

En este caso, esta manteca es la que uso yo para desmaquillarme. Ni agua micelar (que siempre hay que aclarar) ni un producto bifásico (salvo que lleve mucho glitter, pero ya os lo contaré mas adelante). Este tipo de productos retiran la mayor parte del maquillaje, sino todo, tanto waterproof como no.

Este tipo de productos bien se pueden aclarar con agua o se pueden retirar con una muselina para rostro. Ambas formas son válidas. Después, limpiaríamos con agua y jabón, y seguiríamos nuestra rutina de rostro.
En mi caso os contaré que no tengo la piel especialmente sensible, ni siquiera los ojos, que los pobres aguantan carros y carretas, por lo que yo lo uso para retirar sombras, máscara de pestañas y lo que se ponga en el camino. Si sois de ojillos sensibles, os recomiendo que vayáis con precaución con este tipo de productos.
Yo hoy os he hablado de este concreto, pero en el mercado existen muchos para realizar la doble limpieza y si no es para ello, para desmaquillar el rostro al completo. Este el que yo uso y del que os hablo, aunque si queréis dejarme en comentarios cuáles habéis usado vosotros, me encantaría conocer más propuestas.
Gracias por llegar hasta el final, y espero que os gusten este tipo de entradas. Dejadme vuestra opinión en los comentarios.
¡Hasta otra!
Elena Manzano
Maquilladora Profesional
Lashes & Brows.